jueves, 20 de octubre de 2011

Sky Train to Tibet

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Desde lo más profundo de la China monstruosa a lo más alto del Tibet celestial. De Chengdu a Lhasa en un viaje eterno, casi místico, disfrutando de paisajes únicos y conmovedores, padeciendo situaciones extrañas y exhaustas.
En la era de lo moderno, como tantas otras, en la época de lo digital, de lo pequeño, de lo conceptual, de lo funcional, de lo dinámico, de lo global, … de lo anormal. En un medio de locomoción arcaico y obsoleto, un gigantesco tren que no alcanzaba mi vista a ver el principio o el final, se iban a localizar las próximas 48 horas de mi vida. Lentamente y con un cimbreo perpetuo.
Dos noches y casi dos días asiáticos de aventuras estáticas, en lo físico, pero de experiencias esenciales e inolvidables en lo espiritual.
Me faltó el sombrero de ala ancha, porque la barba de cuatro días, la ropa rasgada, el cansancio acumulado y el equipaje al filo de lo mugriento no me los quitaba de encima.
Un viaje de altos y bajos, de pensar bastante y actuar lo justo, de asumir y de soñar. Cuando el oxígeno empezaba a escasear y las ideas se erigían impertinentes, sólo había que sentarse frente a una ventana y contemplar. Del verde montañoso, al ocre más sediento. De la curva más desorbitada a la recta más exorbitante. Del desierto más profundo a la cumbre de vida más divina. Las nubes más bonitas que haya visto jamás, el cielo más azul que me ha obnubilado nunca.
De la condición humana más lamentable, la china, a la humanidad más bondadosa, la tibetana.




Vast - Lost




6 comentarios:

bicocacolors dijo...

thanks so much for that awesome trip, those pictures are gorgeous!!!

juliobcn dijo...

Thanks for your colorful words! This is your home, this is your place of the essences.

María Diez dijo...

Bienvenido Julio!!!! como he estado medio perdida no me había enterado de tu post. Veo que calaste bien a los chinos jejej...... Cómo ha sido tu experiencia? a mi me fascina y me irrita ese mundo. En mi próximo viaje quiero ir al Tibet, me ggustaria hacerlo en tren, al menos un trayecto, para ver esos paisaje que describes, pero no sé, como no iré sola me tendré que acomodar .
Un beso

juliobcn dijo...

Hola María!
Tú lo has dicho, los odias a más no poder, pero de repente ocurre algo fascinante, y rebajas ese "menosprecio" latente y casi instalado en el subconsciente.
María, no me voy a explayar, pero tú tienes la posibilidad, obviamente, de planearlo con calma y desde allí. No hace falta ir a Lhasa desde Chengdu, lo ideal es coger el tren al Tibet desde Xi´an (en cama blanda, evidentemente) y volver a Shanghai en vuelo.
No lo dudes, es una experiencia inolvidable. Y te aseguro que Lhasa será el mejor plató fotográfico que te has encontrado jamás.

Besos

Anónimo dijo...

La vuelta es "desde el cielo hacia abajo". Recordándote en la distancia, pero recordándote querido. A pesar del agravio sabadero ; )-

Jose Bela.

Anónimo dijo...

Gracias amigo! La lejanía nos dejó huérfanos de ingenio y momentos semánticos inolvidables. Ahora, es época de crisis en lo físico, en lo mental y en lo artístico…. Echemos la culpa a la distancia de lo cerca que estamos del fin.
Del deporte rey, sólo decir que cada vez me duran menos las alegrías y que me afectan muy poco las derrotas, … pero un alzamiento de puño al estilo Puyol nunca está de más :D

Un abrazo

Juliobcn